Avenida Rivadavia
La Avenida Rivadavia es una de las más largas del mundo. Nace junto al Rio de la Plata. Se extiende por 18 kilómetros y medio dentro de la Ciudad de Buenos Aires, luego por 35,2 kilómetros por la provincia de Buenos Aires hasta Morón. Después es la Ruta Nacional Número 7.
Existe desde la fundación de Buenos Aires y se fue marcando su trayecto gracias a la llegada y partida de carretas provenientes del Oeste del Virreinato del Rio de la Plata.
Su primer nombre fue “Camino Real del Oeste” o simplemente “Camino Real” y no varió hasta 1769 en que se lo denominó “Las Torres”, este nombre se le puso por las torres del frente y lateral que tenía la antigua fachada de la Catedral de la Ciudad de Santa María de los Buenos Aires y el Puerto de la Santísima Trinidad.
Para el año 1780, recién empedrada, se la denomino “San Martín”. Hacia el año 1805, se le prolonga el empedrado hasta “Los Corrales de Miserere”; la actual “Plaza Miserere”, más conocida como “Plaza Once”.
En 1808, el año en que la Ciudad de Buenos Aires sufre la Segunda Invasión Inglesa y Pedro Pinel arriba al Virreinato del Rio de la Plata, toma por nombre “Reconquista”, conmemorando la victoria sobre el invasor ingles.
De las actas del Cabildo del año 1810; surge que se producen quejas de los vecinos, por su estado defectuoso. En 1817, el tramo entre Plaza Lorea (actual Dos Congresos) y la Quinta de Liniers (a la altura del actual Barrio del mismo nombre) es arreglado por el contratista Miguel Marín y desde la quinta de Liniers hasta la quinta de Quirino Lechero (Actual barrio de Flores) la arregló el contratista Antonio Milán. En 1818 se acabarán los fondos para arreglarla.
En 1822, nuevamente recibe una nueva denominación. Se llamará “La Plata”, en homenaje al antiguo nombre de la Capital del Virreinato del Perú.
Marineros de origen brasileño, arreglarán, en 1827, la calle; pero este arreglo durará poco tiempo.
El 28 de Agosto de 1835 Juan Manuel de Rosas, siendo gobernador de la Provincia de Buenos Aires, le impone el nombre de “Camino de Quiroga” ya que, luego de ser fusilado, por este camino había pasado su féretro. Duró poco tiempo, ya que se le volvió a cambiar el nombre, al siguiente año y así; en Junio de 1836 se lo llamó “Federación”.
Con la caída en 1852 de Juan Manuel de Rosas, recupera la esencia de su nombre original; “Camino del Oeste” sacándose, como es lógico, la palabra “real” que hacía referencia al rey de España.
El 11 de marzo de 1857, por decreto, toma por nombre el actual: “Avenida Rivadavia”, conmemorando a quien fuera el primer presidente de la República Argentina.
Entre los años 1893 y 1897 el tramo entre las actuales Avenida La Plata y Avenida General Paz (barrio de Liniers) se denominó “Primera Junta”, mientras que el resto seguía denominándose Avenida Rivadavia, pero a partir de ese año -1897- volvió a unificarse los tramos bajo el actual nombre.
Otra de sus características es que no cambia de nombre en todo su trayecto, al igual que: la Avenida 9 de Julio; la Avenida General Paz, la perito Moreno y la Avenida la Plata, mientras que las restantes si lo hacen al toparse con alguna de estas.
Sólo en Capital, Rivadavia tiene 106 cruces con semáforos. Según cifras de Tránsito de la CIudad, en una hora pico por el cruce de Nazca pasan 839 vehículos y por el de Mercedes, 1.120. En toda su extensión pasan 83 líneas de colectivos. "El tramo de máxima concentración es entre Plaza Miserere y Primera Junta, con 30", dice Guillermo Costa, de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires.
Divisoria simbólica del Norte y el Sur de la Ciudad, la avenida también es el punto a partir del cual las calles cambian de nombre.
En Avenida La Plata está la parte más cotizada, con el parque como centro. Aquilino González Podestá, de la Asociación Amigos del Tranvía, dice: "Los tranvías circularon hasta el 63, pero en Caballito volvieron en 1980. Nuestro convoy histórico pasa por Emilio Mitre los sábados, de 17 a 20.30, y los domingos, de 10 a 13 y de 17 a 20.30".
Por Rivadavia también circuló el primer auto-colectivo, desde Primera Junta hasta Lacarra, en 1928. Vecino de Flores y ex chofer de la línea 132 , Celestino Rodrigo (67) aclara que no tiene nada que ver con el ministro de economía de Isabelita y recuerda: "Hasta los 60, circulaban los carros a caballo del lechero o el hielero. Empecé como chofer en el 62. Ibamos a baja velocidad. Siempre alguno te pedía que lo esperaras mientras cerraba la puerta de su casa".
Aquel Flores poco tiene que ver con el actual, con su perfil comercial alrededor de la plaza. Hoy vive otra transformación con la extensión del subte A, que promete llegar hasta Nazca. Los obradores restan espacio, pero anticipan progreso. Serán 3,2 kilómetros más.
A medida que se avanza hacia la General Paz, los edificios son más bajos y los comercios cerrados se multiplican. La reaparición comercial anuncia Liniers, zona de peregrinaciones y devoción por San Cayetano.
En la General Paz comienza la Provincia. "Por mucho tiempo —dice Nélida Pareja, de la Junta Histórica de Liniers—, los delicuentes usaban Rivadavia como vía rápida para llegar a Provincia, cuando escapaban de la Policía". Aún hoy divide dos realidades. "Venda lo que no usa", sugiere el cartel de una compraventa, no muy lejos del bingo de Ciudadela. Por acá ya corre la segunda Rivadavia, a veces con otros nombres, paralela a las vías.
Fuente: diario Clarín |